Nuestros Valores de Fe
Lo que Creemos:

En Oasis , nuestra fe y práctica están  fundamentadas en la Biblia como la Palabra inspirada y autoridad de Dios sobre la Humanidad. Nuestra interpretación es sencilla, práctica y accesible, alineada con el corazón de la comunidad evangélica con orientación pentecostal en todo el mundo cristiano.

Al mismo tiempo, cultivamos un espíritu de amor, humildad y tolerancia hacia otras interpretaciones doctrinales del Evangelio . Nuestro deseo es enfocarnos en lo que nos une en Cristo, más que en lo que nos separa.

La Gracia de Dios y el Amor es nuestro Centro.
En Oasis, reconocemos la diversidad de la gracia de Dios entre los creyentes en la manera en que las Escrituras pueden ser interpretadas por diferentes comunidades Cristianas de fe. Sin embargo, estamos firmemente convencidos de que todas las interpretaciones auténticas comparten un denominador común: El Amor y la Santidad (Vida Separada para glorificar a Dios). 
Amamos y servimos al prójimo con el mismo amor con el que servimos a Jesús.
Esta es la esencia del Evangelio y el reflejo verdadero de una vida transformada por Su gracia.
Por eso, más allá de las diferencias doctrinales secundarias, nuestro llamado es claro y simple: Amar, Restaurar, Servir y Reflejar a Cristo en todo lo que hacemos. Mientras dejamos que Dios trabaje en nuestras vidas patra limpiarnos del mundo y hacernos dignos de su reino .

1- La Biblia es la Palabra de Dios
Solo la Escritura es la Autoridad de Dios

Las Escrituras Inspiradas

Creemos que la Biblia es la única forma de revelación verbal inspirada por Dios, infalible, libre de error y con autoridad absoluta para guiar, corregir y juzgar a la humanidad. En ella Dios se revela de manera clara y suficiente para conocer Su voluntad y Su carácter.

Las Escrituras no solo informan la fe del creyente, sino que forman su carácter, transformando la vida conforme a la verdad de Dios y estableciendo el fundamento para una relación auténtica con Él. 2 Timoteo 3:16–17 / Salmos 19:7–9 / 2 Tesalonicenses 2:13 / Juan 17:17/ 2 Pedro 1:21

2- El Hombre Pecó y Esta Lejos de Dios.
La Caida del ser Humano y su Preferencia por el Mal

La Caída del Hombre

Creemos que el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios, bueno, con dignidad, propósito y libre voluntad. Sin embargo, por un acto voluntario de desobediencia, Adán y Eva pecaron contra Dios, introduciendo el pecado en la humanidad.

Como consecuencia de ese primer pecado, el ser humano fue separado de la presencia de Dios, quedó bajo maldición, inició el proceso de muerte física y experimentó muerte espiritual. El pecado trajo una condición caída y pecaminosa que afecta a toda la humanidad, produciendo separación de Dios y haciendo necesaria la redención divina.

Génesis 1:26
Génesis 3:6
Génesis 3:23
Génesis 3:14–19
Génesis 2:17
Romanos 5:12–19
Efesios 2:11–18
Romanos 3:23

3-Hay un Solo Dios Verdadero
Quien es Dios?

Un Dios Verdadero

Hay un solo Dios verdadero y viviente, eternamente existente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Aunque Dios recibe muchos nombres porque cada uno revela un aspecto de Su carácter, Dios es uno (Deuteronomio 6:4). Él es un ser superdimensional, eternamente autoexistente (Juan 8:54–59), infinito, soberano, santo, inmutable, omnipotente, omnisciente y omnipresente. Es el Creador de los cielos y la tierra (Génesis 1–2; Hebreos 1:6).

Aunque Dios es uno en esencia, se ha revelado en tres personas distintas—Padre, Hijo y Espíritu Santo—coiguales y coeternas (Mateo 28:19).

La Escritura presenta esta verdad de manera progresiva; es decir, se revela por tipología en el Antiguo Testamento. El Antiguo Testamento enfatiza la unicidad de Dios (Deuteronomio 6:4), pero también muestra indicios de pluralidad en la Deidad (Génesis 1:26; Isaías 6:8). El Nuevo Testamento aclara esta realidad:

  • El Padre es Dios (Filipenses 1:2)
  • El Hijo es Dios (Juan 1:1–14)
  • El Espíritu Santo es Dios (Hechos 5:3–4)

Explicación:

La doctrina de la Trinidad no es una invención humana. Los elementos de la coexistencia de Dios en tres Personas están presentes en la Biblia incluso antes de la manifestación de Jesús, de manera implícita en la profecía y la simbología espiritual. Dios trasciende la razón sin contradecirla. Dios es uno en esencia y tres en persona: una unidad perfecta en diversidad, como una corporación en absoluta armonía.

 

  • Génesis 3:15/ Génesis 49:10 / Deuteronomio 18:15–19 / Salmos 2:1–12 / Salmos 22 /Salmos 110:1–7 / Isaías 7:14 / Isaías 9:6–7 / Isaías 11:1–10 / Isaías 42:1–9 / Isaías 49:1–7 / Isaías 50:4–11 / Isaías 52:13–53:12 / Jeremías 23:5–6 / Miqueas 5:2  / Zacarías 9:9 / Zacarías 12:10 / Zacarías 13:7 / Daniel 7:13–14

4-QUIEN ES JESUS?
La Divinidad de Jesus como Dios.

Jesucristo es eternamente Dios, el Hijo. Nació de una virgen, vivió sin pecado,Concebido de manera milagrosa sin acto sexual, realizó milagros, murió en la cruz como sustituto expiatorio, resucitó corporalmente, ascendió al cielo y regresará en gloria.

Explicación: La divinidad de Jesús es el corazón del cristianismo. Negarla es destruir el Evangelio. Jesús no fue meramente un maestro moral o profeta; afirmó explícitamente ser Dios (Juan 8:58; 10:30). Sus enemigos entendieron estas afirmaciones y procuraron matarlo por blasfemia (Juan 5:18). La resurrección corporal es la evidencia suprema de su deidad, confirmada por testigos oculares (1 Corintios 15:3–8), y respaldada por un cambio radical en los discípulos.

Desde una perspectiva lógica, las afirmaciones de Jesús solo permiten tres opciones: o era un mentiroso, o un loco, o era quien decía ser. Como planteó C.S. Lewis, no es posible considerarlo “solo un buen hombre”.

La doctrina de la encarnación —Dios hecho carne (Juan 1:14)— resuelve la tensión entre la santidad divina y la necesidad de un redentor humano. Cristo es el puente perfecto entre Dios y el hombre. En Él se cumple la profecía mesiánica (Isaías 9:6, Miqueas 5:2), se satisface la justicia divina y se manifiesta el amor supremo.

5-LA SALVACIÓN DEL HOMBRE
El Evangelio De Jesucristo

El único medio de salvación es Jesucristo (Hechos 4:12; Juan 14:6). Él murió en la cruz para pagar la pena de nuestros pecados (1 Pedro 2:24). Ofrece a cada uno de nosotros el perdón de nuestros pecados (Hebreos 9:26) y desea que lleguemos a ser hijos de Dios (Juan 1:12).

Cuando ponemos nuestra fe en Cristo, se activa una reacción espiritual en cadena. Nos convertimos en el Templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19). Nuestros nombres son escritos en el Libro de la Vida del Cordero (Apocalipsis 3:5). Nos convertimos en ciudadanos del cielo (Filipenses 3:20–21). Se nos concede la vida eterna (Juan 3:16). Somos adoptados y hechos hijos de Dios (Gálatas 4:4–7). Nuestros pecados son perdonados y olvidados (Hebreos 8:12). Se nos acredita la justicia de Cristo (Romanos 4:4–5). Nacemos de nuevo (Juan 3:3). Dios toma posesión de nosotros (1 Corintios 6:20). Recibimos una herencia eterna (Efesios 1:13–14; 1 Pedro 1:3–5).

La evidencia de la salvación es doble. La evidencia interna es el testimonio directo del Espíritu Santo (Romanos 8:16). La evidencia externa es el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22–23). Nos convertimos en una nueva creación (2 Corintios 5:17) y somos transformados a la imagen de Cristo (2 Corintios 3:18).

La única esperanza de redención para el hombre es mediante la sangre derramada de Jesucristo, el Hijo de Dios. La salvación se recibe por Gracia, mediante la fe, no por obras.

La salvación por gracia y no por obras es un distintivo clave del cristianismo bíblico frente a todas las religiones del mundo, que en su mayoría operan sobre la lógica del mérito. Efesios 2:8–9 establece claramente que “por gracia sois salvos… no por obras, para que nadie se gloríe”.

 

6-LA IGLESIA Y SU PROPOSITO.
LA IGLESIA

La Iglesia es el Cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:12–27), una comunidad local de creyentes bautizados, unida por la fe en Cristo Jesús. Está compuesta por todos los que han nacido del Espíritu y forman parte del cuerpo de creyentes. La Iglesia existe tanto en su expresión universal —todos los redimidos en todo lugar— como en congregaciones locales donde los creyentes se reúnen para adorar, servir y crecer juntos.

La Iglesia tiene un propósito triple:

1. Evangelizar al mundo

Cristo comisionó a Su Iglesia para proclamar el evangelio a toda criatura y hacer discípulos de todas las naciones (Hechos 1:8; Marcos 16:15–16). La Iglesia es el instrumento de Dios para anunciar la salvación, extender misericordia y avanzar Su Reino en la tierra.

2. Adorar a Dios

La Iglesia se reúne para exaltar a Cristo, celebrar Su presencia y vivir en comunión con el Espíritu Santo (1 Corintios 12:13). La adoración se expresa en oración, alabanza, obediencia y una vida consagrada a Dios.

3. Capacitar a los creyentes para el ministerio

Cristo ha dado dones y ministerios a Su Iglesia para edificar a los santos, fortalecer el cuerpo y preparar a cada creyente para la obra del servicio (Efesios 4:11–16; 1 Corintios 12:28; 14:12). Cada cristiano es llamado, equipado y enviado para servir.

La Iglesia está comprometida con las enseñanzas de Cristo y con obedecer todos Sus mandamientos. Busca llevar el evangelio al mundo y vivir en amor y unidad, con el propósito supremo de glorificar a Cristo. Cada persona nacida del Espíritu es una parte integral de la Iglesia y contribuye al crecimiento del cuerpo.

La Iglesia trabaja en unidad, guiada por el Espíritu Santo, viviendo como una comunidad visible donde se experimenta verdad, gracia, corrección, servicio y comunión.

Mateo 16:18–19; 18:15–20; Juan 17:11, 20–23; Hechos 2:41–47; 5:11–14; 13:1–3; 14:23; 16:5; 20:28;
1 Corintios 7:17; 9:13–14; 12; Efesios 1:22; 2:19–22; 3:10–12; 5:22–32; Hebreos 12:23.

7-ACERCA DEL ESPIRITU SANTO
Conociendo al Espiritu Santo

El Espíritu Santo está activo en la Iglesia y en la vida de la humanidad hoy. Él convence, guía, fortalece, enseña y glorifica a Cristo en el corazón de los creyentes. El bautismo en el Espíritu Santo y los dones del Espíritu están disponibles para impartir poder, valentía y ánimo a cada creyente, conforme a la voluntad de Dios (Juan 7:37–39; Juan 16:5–14; Hechos 2:1–13; 1 Corintios 12:4–11).

Los nueve frutos del Espíritu (Gálatas 5:22–23) son el resultado natural de una vida llena del Espíritu y constituyen evidencia de madurez espiritual. Reflejan el carácter de Cristo formado en el creyente.

Los dones del Espíritu (1 Corintios 12:1–11) son manifestaciones sobrenaturales otorgadas por el Espíritu Santo para edificar, fortalecer y animar al Cuerpo de Cristo. La Escritura instruye a los creyentes a anhelar diligentemente los dones espirituales (1 Corintios 12:31; 14:1), reconociendo que son dados para el servicio y la misión de la Iglesia.

Sin embargo, los dones deben ejercerse de manera ordenada (1 Corintios 14:26–33) y siempre dentro del marco del amor, que es el camino más excelente y la motivación correcta para todo ministerio (1 Corintios 13:1–13).

El Espíritu Santo capacita, guía y sostiene a la Iglesia para cumplir su misión en el mundo, distribuyendo dones, produciendo fruto y manifestando el poder de Dios para la gloria de Cristo.

8-LAS ORDENANZAS DE LA IGLESIA
Lo que Jesús ordenó hacer a Su Iglesia.

8.1 -BAUTISMO EN AGUA

La Escritura enseña que todos los que se arrepienten (reconocer el pecado en uno, sentir un cambio profundo de corazón y decidir apartarse de ese camino para obedecer a Dios) y creen en Cristo deben ser bautizados por inmersión (Mateo 28:19). El bautismo es una profesión pública de fe en Cristo. Es un símbolo de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Es una declaración al mundo de que hemos muerto al pecado y hemos resucitado con Cristo para andar en una nueva vida (Romanos 6:4).

 

 

Quiero Bautizarme
8.2 Santa Cena
La Santa Cena / Santa Comunión

La mesa del Señor consiste en dos elementos: el pan y la copa. Estos elementos son simbólicos del cuerpo y la sangre de Cristo. La Santa Cena es un memorial de los sufrimientos de Cristo en la cruz y una celebración de nuestra salvación. Es una oportunidad para que el creyente se examine a sí mismo y experimente perdón.

 

  • Mateo 26:26–29 –
  • Lucas 22:19–20 – 
  • 1 Corintios 10:16–17 – 
  • 1 Corintios 11:23–29